Los efectos de Whatsapp en la amistad

Las nuevas tecnologías tienen una parte positiva y una parte negativa. En teoría se crearon  para hacernos la vida más cómoda, pero con sus múltiples aplicaciones pueden convertirse en un verdadero tormento, especialmente si nos referimos a nuestras relaciones sociales. Si ya conocemos los peligros del Whatsapp en una relación de pareja, pero las relaciones de amistad no están excluidas, ya que se pueden llegar a perder, o minarnos seriamente la autoestima.

Los peligros de Whatsapp para la autoestima

Las relaciones sociales están cambiando a tal velocidad que no somos capaces de manejar las nuevas formas que están surgiendo para interactuar unos con otros. Las redes sociales son el mayor punto de encuentro y en teoría nos convierten en seres más sociables, a pesar de que el encuentro cara a cara esté desapareciendo. Es este  cambio lo que pone en peligro nuestra autoestima con una interpretación inadecuada de estas nuevas aplicaciones.

Ya sabemos que Facebook puede hacerte sentir dentro de la sociedad, paliar tu soledad con un montón de amigos virtuales que te acompañan de muro a muro y hasta te permite hacer amigos nuevos. Pero también conocemos las envidias que pueden llegar a provocar esta red social cuando tus amigos alardean de su felicidad mientras tú te conviertes en una observadora pasiva de tu propia vida tras la pantalla del móvil. El riesgo de exclusión social y de rechazo está tan presente en las redes sociales como en la vida real.

Whatsapp funciona de la misma manera que Facebook. Esta aplicación móvil ya es un imprescindible en nuestras vidas, hasta el punto de no imaginar cómo nos comunicábamos con nuestros amigos antes de que existiera.

Uso y abuso de Whatsapp

El hecho de que la aplicación tenga la posibilidad de conocer cuándo la otra persona está en línea, su última conexión  y el “doble check” que te confirma que ha recibido tu mensaje, son creadas como facilidades de comunicación, pero la verdad es que producen más de un dolor de cabeza. ¿Qué ocurre cuanto le mandas un Whatsapp a tu mejor amiga y no te responde? O mejor dicho, ¿qué piensas?

Que descubres que no ha respondido tu Whatsapp pero por su última conexión podía haberlo hecho. ¿Es que tu amiga pasa de ti? ¿Es que no le importas? A lo mejor es simplemente que tu mensaje no le llegó en un buen momento y después se olvidó de responderte. Pero tú sigues dándole vueltas y si no lo gestionas bien puedes llegar a romper esa relación. Si quieres hablar de esto que te inquieta con tu amiga, es mejor que no lo hagas por Whatsapp, quedad en persona a tomar un café, porque, a pesar de los emojis y los gifts, una conversación vía Smartphone pierde mucho.

De cualquier forma, tampoco conviene demonizar al Whatsapp o al Facebook y presentarlos como destructores de las relaciones sociales. Porque su carácter destructivo o de ayuda depende del uso que logramos darle. Y tampoco podemos exigir a estas aplicaciones que nos garanticen una seguridad en nosotras mismas que no hemos sido capaces de conseguir por nuestros propios medios.