Caballitos de mar

El nombre que reciben estas criaturas, Hippocampus, procede de la combinación de los términos en griego: Hippos: “caballo” y Kampos “monstruo de mar”.

Estos animales presentan diversas características peculiares, o curiosidades, como: no tienen dientes, ni estómagos; se alimentan de pequeños crustáceos, invertebrados y larvas de peces, siendo su alimento principal los camarones de salmuera (¡puede ingerir hasta 3.000 al día!).

Son animales muy complicados de ver pero la mayoría de las personas los consideran muy bonitos. Quizás por la dificultad para verlos hay mucha información acerca de ellos que desconocemos y algunas de las historias que conocemos no sabemos si son realidad o no.

¿Realmente mueren de amor?

Esta es una de las historias más comunes difundidas sobre estas criaturas pero, ¿es un mito o realidad?

Normalmente solemos escuchar que los caballitos de mar son monógamos, que una vez eligen su pareja no se separan de ella nunca. Esto ha hecho que sean vistos como símbolo de amor y unión.

Un estudio en los años 90, reveló que los caballitos de mar no se separan nunca, salvo que alguno de ellos desaparezca (algo poco común).

El amor de por vida

Los grupos de conservación  de la especie, decían que si a un caballito de mar se le separa de su entorno, la pareja de este morirá de soledad y afectará a toda su descendencia.

Con esta campaña se aseguraban que así nadie sacaría o mataría a los caballitos de mar. El único problema de estos estudios es que realizaron en una sola especie de caballito de mar y durante un tiempo corto de tiempo. No se terminó de comprobar si se juntaban después  de una temporada, se asumió que tenía que ser así de por vida.

Los caballitos de mar viudos, cuando encuentran disponible otra pareja, se juntan. Pero no se difundió esta historia ya que dejaba a la otra sin base.

Conclusiones

Según los últimos estudios que se han realizado, los caballitos de mar suelen cambiar de pareja entre sí o conseguir otra nueva cuando se han quedado sin la que tenían.

Curiosamente, al revés que en otras especies, la hembra es quien corteja al macho. Estas pueden llegar a competir por un mismo macho. Además es el macho quien lleva a cabo el embarazo.

Aunque la historia que se ha difundido del amor eterno de los caballitos de mar pierde fundamento, es una buena noticia ya que implica que la especie no corre peligro en caso de que uno de los miembros de la pareja pierda al otro, ya que no va a morir de tristeza o de amor como dice el mito.